Los sentidos del perro

    Hola de nuevo a todos!

    Cuántas veces nos hemos preguntado cómo perciben los perros todo aquello que los rodea y si perciben las cosas de la misma manera que nosotros los humanos. Vamos a intentar arrojar algo de luz al asunto que nos ocupa.

    – Vista:

    La visión del perro está adaptada por sus orígenes a la caza. Es por eso que su visión nocturna no es como es tan buena como la de los felinos por la noche, pero es superior a la de los humanos, siendo capaces de ver más por la noche que nosotros. Esta misma a adaptación a la caza es la que hace que su visión sea más sensible a los objetos en movimiento. Es por eso que son capaces de ver cosas cuando se las lanzamos a largas distancias, pero cuando están fijas, esta percepción disminuye y ya no alcanzan a verlas. Es decir a la misma distancia si verá algo en movimiento, pero no algo que esté fijo. También hay diferencias entre razas en función a lo que estén seleccionadas. Así por ejemplo los perros pastores tienen mayor ángulo de visión que otras razas gracias a sus ojos en los laterales lo que les garantiza el mayor campo visual posible. Las de caza sin embargo priman la visión binocular y es por eso que tienen los ojos en la parte frontal. Así perciben mejor los objetos en movimiento.

    Además los perros son ligeramente miopes, lo que hace que a distancia no perciban los objetos con nitidez salvo que estén en movimiento. Los colores los perciben en una escala diferente y más limitada que el hombre. Su espectro tiene básicamente dos tonos: el primero que es el violeta para los humanos, lo captan como azul y el segundo (lo que nosotros percibimos entre rojo y amarillo) lo perciben como amarillo. Las cosas entre violeta y rojo-amarillo lo perciben seguramente en escala de grises. Así que comparándolo con nosotros su paleta de colores es más limitada que la nuestra, ven mejor de noche y sobre todo cosas móviles.

    – El oído:

    Los perros disponen de un pabellón móvil a modo de radar que pueden dirigir para captar la mayor cantidad de ondas de sonido. Su oído es dos veces más fino que el nuestro y pueden percibir frecuencias sonoras hasta 2,5 veces superiores a las que percibe el oído humano. Son capaces de percibir también ultrasonidos, lo que justifica que hayan sonidos muy molestos a su audición que para nosotros son casi inaudibles. Son capaces de distinguir muy bien unos sonidos de otros, lo que hace que reconozcan sonidos de voz de sus propietarios a mucha distancia, ruidos de motores, etc … aunque también se fijan en nuestros gestos y tonos de voz cuando les hablamos.

    – El gusto:

    En los perros este sentido es muy relativo, ya que está íntimamente relacionado con el del olfato. Esta asociación es la que hace que el animal perciba la palatabilidad de los alimentos. En el perro las sensaciones gustativas se saturan poco pudiendo consumir todos los días lo mismo si les gusta. La sensación del gusto se forma en las papilas gustativas que están presentes en la lengua, el paladar y la faringe. Estos receptores están presentes entre 4 y 6 veces menos que en el hombre y junto con los estímulos que proceden de las sustancias químicas que estimulan el olfato se conforma la sensación del gusto en los perros. El perro distingue cinco gustos: salado, ácido, dulce, amargo y umami.

    – El olfato:

    El olfato en el perro es el sentido más desarrollado. Lo utiliza para cazar, para orientarse, para comunicarse con otros y para indicar sus preferencias alimentarias. El perro reconoce su casa y su dueño más fácilmente por el olfato que por la vista. También es importante en la apreciación y percepción de los alimentos. Predomina incluso sobre el gusto. Si al animal no le gusta como huele, no comerá el alimento.

    En comparación con el hombre, el olfato del perro esta un millón de veces más desarrollado y la cantidad de células nerviosas relacionadas con la descodificación es hasta cuarenta veces superior. Esta gran sensibilidad se debe también a la superficie del receptor, la mucosa olfativa que por ejemplo en un Pastor Alemán tiene unos 200 cm cuadrados mientras que en el hombre es de unos escasos cm. Las células olfativas en el perro es muy importante y varía mucho entre las razas. Así por ejemplo un Labrador o un Pastor Alemán pueden tener 220 millones mientras que un Cocker tiene alrededor de 70. Por último la zona cerebral que procesa los estímulos olfativos es unas diez veces más grande que en el hombre.

    La percepción olfativa de un perro es máxima a los 2-4 minutos de trabajo y pasados 35-40 minutos se entra en lo que se llama cansancio olfativo y deben de descansar. Esta fase de descanso es entre 3 y 4 minutos. Generalmente las hembras son más sensibles que los machos y durante el celo, esta sensibilidad es aún mayor. Los perros con la mucosa olfativa clara suelen ser menos sensibles que los de mucosa oscura. Y por último el estado general del perro también influye. Así cuando están enfermos también pierden parte de sus cualidades.

    – El tacto:

    Los perros tienen un sentido del tacto muy parecido al humano pudiendo percibir sensaciones térmicas, táctiles y dolorosas gracias a una red de terminaciones nerviosas distribuidas de manera irregular por todo el cuerpo.

     

     

     

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